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9789589327128
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Aunque en Colombia tenemos una serie de ventajas ya que hemos mantenido algunos de los valores esenciales que hacen mas agradable y valiosa la vida en comun, hay areas que hemos descuidado. Entre ellas algunas de salud, dandose una particular falta en neonatologia. La neonatologia en paises como Estados Unidos o algunos europeos, por ejemplo, existe hace mas de 30 años. Desde esta época se sabe que el recién nacido no es tan solo un lactante pequeño, sino que presenta una Histopatologia diferente y requiere de cuidados a cargo de personas especializadas en su manejo. La mortalidad perinatal es extremadamente alta y por lo tanto resulta critica, siendo una forma de reducirla actuar en la etapa perinatal. Años atras una cierta cultura popular consideraba al recién nacido como algo reemplazable; suponia el argumento que si se moria uno, podia "hacerse" otro sin problemas, y hasta se decia que esta era una forma de seleccion natural. La verdad, no obstante, es que la seleccion por fortaleza física o grado de prematurez con frecuencia depende mas de la madre y no tiene en cuenta capacidades como la inteligencia, la perseverancia y otras cualidades deseables en el ser humano que nada tienen que ver con la supervivencia en el periodo neonatal. El estigma hacia las Unidades de Cuidado lntensivo Neonatal segun el cual al salvar prematuros producimos retrasados mentales es una de las tantas falacias que se propagan por falta de conocimientos. Al mejorar la calidad de atencion y prevenir daño con monitoria continua y cuidadosa, se disminuye tanto la mortalidad como cantidad de daño con que puede sobrevivir un prematuro. Naturalmente, si se intenta mantener vivos a niños con daños evidentes o con pobre pronostico, se caeria en el riesgo de aumentar el numero total de discapacitados. Sin embargo, esto es verdad para todas las unidades de cuidado intensivo, donde al tomar medidas extraordinarias para mantener vivo, por ejemplo, a un adulto con daño cerebral, también se corre el riesgo del aumento de personas con problemas. Si se analiza el principio economico de inversion de una sociedad en las diferentes etapas de la vida mediante unidades de cuidado intensivo, no se explica como se han desarrollado en Colombia tantas y tan costosas unidades para adultos, donde se maneja con mucha frecuencia a pacientes terminales ancianos que no representan esperanza alguna, mientras que las Unidades de Cuidado lntensivo Neonatal hasta ahora se estan empezando a formar. Afortunadamente, la ley 100 no hace diferencias de edad al tratar de darnos salud a todos los colombianos. La neonatologia en Colombia nacio gracias a un Quijote llamado Luis Alfonso Cabal, un caleño que emigro a Estados Unidos después de estudiar medicina en Colombia, para hacerse neonatologo. Afortunadamente el Dr. Cabal tuvo gran éxito y desempeño en Los Angeles una extraordinaria labor en un gran centro docente. Su cariño por Cali lo llevo a montar en su ciudad natal una Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal, importando las incubadoras, los monitores y demas equipos a precios muy bajos o incluso sin costo. Fundó la fundacion Cirena con ayuda de varias damas que han sido el alma administrativa y financiera de la unidad. Para poder manejar esta unidad ayudo a multiples médicos Colombianos a que hicieran un entrenamiento en Los Angeles con él. Estes fueron los primeros neonatologos que hubo en Colombia, aunque, debido a las reglamentaciones estrictas que existen en Estados Unidos, la mayoria no tenian titulo propiamente dicho sino un certifiicado. El primer programa nacional de neonatologia se hizo, come era de esperarse, en Cali, y mas tarde le siguieron tres programas en Bogota incluyendo el del Hospital Infantil Lorencita Villegas de Santos con la Universidad del Bosque del cual soy directora. Haremos todos los esfuerzos necesarios para mantener el nivel de este Quijote, que aunque desaparecido, seguira siendo nuestra inspiración. La necesidad de neonatologos en Colombia es muy grande debido a que deben manejar todos les recién nacidos que requieren tratamiento, le que implica mas o menos el 10% de los nacidos vivos. Entre ellos requieren cuidado intensivo alrededor del 10%, o sea el 1% del total de los nacidos vivos. La quinta edicion de estas pautas es un orgullo para todos los que hemos tenido algo que ver con ellas; el gran esfuerzo en tiempo y dedicacion esta ampliamente compensado por la solicitud sistematica de un gran numero de colegas, que la han pedido desde que se agoto la edicion anterior. Para ampliar la utilidad de estas pautas se le adicionaron varios temas y se ampliaron y actualizaron los otros para lograr una version lo mas moderna posible, pero siempre enfocadas en nuestro medio, manteniendo los criterios de una medicina de primera calidad. Tenemos un nuevo compañero de trabajo, se trata del Dr. Juan Carlos Prieto, un excelente genetista que lleva largo tiempo escribiendo el capitulo con el cual colabora en estas pautas, con excelente resultado. Junto con los otros colegas internacionales y nacionales que ya estaban presentes en la edicion anterior, esperamos que estas nuevas pautas sean de gran utilidad para todos.
La Autora
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